Un soleado día de abril a la vuelta de mi viaje de Francia me puse otra vez en mis quince y mi madre me pilló vomitando, me dijo que ya me había visto otras veces y que todo se acababa ahí. Durante estos meses he estado yendo a una psicóloga una vez a la semana, he bebido como si no hubiera mañana, he comido como si llevara una vida sin comer y he engordado cinco kilos. Ahora, desde mi cumpleaños a mediados de agosto la psicóloga me ha dado el alta, y mi madre está conforme y se le ha olvidado el tema, aquí teneis a la "curada", a la chica que nunca recaerá en esa enfermedad de niñas malcriadas. Podría haber vuelto antes, pero para las que viváis en España os diré que soy de Lorca y entre el terremoto y tal, internet en casa va regular. Así que aquí viene anestesiada Scarlet de nuevo para conseguir eso que se propuso hace tiempo, ser perfectamente imperfecta. Objetivos, los mismos y muchas más ganas.
PD: Mañana os cuento más cosas y os comentaré, que tengo muchas ganas de saber como os va a todas, pero hoy no me da tiempo.
